A propósito de nieve derrretida. Fabián Bercic

A propósito de nieve derretida. Fabián Bercic
Texto: Eva Grinstein

A propósito de nieve derretida, una exposición del artista contemporáneo Fabián Bercic, acompañada del texto de Eva Grinstein. La muestra, que se desarrolla en el espacio como un proyecto Site-Specific
permanecerá hasta noviembre de 2026.
Fabián Bercic recibió el Primer Premio Klemm en 2003, suceso que lo invita a realizar una exposición individual en nuestra Sala Bonino. En su momento Fabián difirió la fecha de la muestra y
finalmente contamos con su presencia este año.
Su proyecto retorna sobre el concepto de “jardín” y sus afamadas enredaderas, llevando siempre sus ideas a nuevas escalas, y explorando la cualidad escénica en el arte contemporáneo.
Eva Grinstein es autora del texto que acompaña la exhibición. Con el título “Después de la nieve, besar el jardín” nos propone desde ese gesto inicial una suerte de Haiku, de la quietud, a la acción sutil:
“El Jardín Zen (2008) que Bercic realizó para el Museo Blanton de Houston es uno de los precedentes más destacados de este nuevo proyecto concebido para la sala Bonino de la Fundación Klemm.
La alusión es casi inevitable; en definitiva su método no ha cambiado. Sin embargo hoy, casi veinte años después, a Bercic no lo conforma la imagen del artista-monje encerrado en el ascetismo de la tarea 
manual repetitiva, equiparable a la meditación. “No hay hedonismo en mi trabajo”, dice. Y también: “la escultura es brutal”. Cuando corta las láminas de aluminio para fabricar los moldes, cuando intenta esquivar
las afiladas puntas de resina, se lastima y deja rastros de su sangre mezclada con los materiales. En la realización se acumulan muchísimas horas. Para llegar a este brillo embriagante deben transcurrir infinitas
horas tóxicas, poco complacientes, monótonas.
“Identificados en un principio con los jardines japoneses de grava rastrillada, los volúmenes de este grupo escultórico ondulan como música (el homenaje a Kazuya Sakai es explícito) y a la vez parecen nubes de un
cielo que se recorre de derecha a izquierda, un cielo que se va aclarando al ritmo del movimiento del espectador. La investigación sobre el color es delicada y profunda. Fabián decide desandar su propio repertorio,
descarta lugares comunes y elimina los pigmentos que remiten más directamente a la idea de paisaje. Estudia a sus favoritos, arriesga tonos que no sabe si funcionarán. En el reverso de las maderas que sostienen
las obras se emula la grilla de los bastidores, un detalle sutil que también convoca referencias al mundo de la pintura.”
“En su Loa a la Tierra (2017), Byung-Chul Han dedica varias páginas a desmenuzar lo que siente frente a la transformación de sus plantas y flores durante el crudo invierno europeo. En la angustia de verlas apagarse y en la 
maravilla de poder contemplar a las sobrevivientes, construye una lenta constelación de ideas sobre los grandes temas: Dios, la vida, lo bello, la humanidad. El proceso de cuidarlas es tortuoso, y a la vez no puede dejar de hacerlo.
Cuando vuelven los rayos de sol y llegan las primeras abejas, dice hermosamente: “me arrodillé y besé cada flor”. Como quien desea agradecer y celebrar con todo el cuerpo. Así, tal vez, pueden leerse las obras de A propósito de nieve derretida.
Un jardín listo para ser besado, una pequeña colección de sufrimiento que empieza a disiparse al terminar la temporada de intemperie y oscuridad.